Esta plaza indudablemente ha recogido las emociones y palpitaciones que la ciudad sintió en sus mejores días revolucionarios. Es un espacio de menores proporciones aledaño a la Plaza de Bolívar que se presenta como continuación de ella, prolongándola y enriqueciéndola formalmente.
Está limitada por la fachada lateral de la iglesia Catedral y la fachada del Palacio de la Proclamación. |