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Es uno de los 46 Parques Nacionales Naturales de Colombia, creado
para proteger uno de los arrecifes coralinos más importantes
de la Costa Caribe colombiana.
El
parque tiene una extensión de 120.000 hectáreas, desde
la línea de marea más alta hasta el beril de los 50
metros de profundidad, comprende la plataforma submarina y los arrecifes
de coral al occidente de la Isla de Barú, los arrecifes de
los archipiélagos de Nuestra Señora del Rosario y
de San Bernardo y la plataforma submarina entre estos dos archipiélagos,
además de las islas de Tesoro, Rosario, Múcura y Maravilla.
Esta área fue declarada Parque Nacional Natural debido a
la necesidad de conservar y proteger los arrecifes de coral y los
ecosistemas asociados, como los pastos marinos y los manglares,
y las numerosas especies de algas y animales que en ellos habitan.

Las
23 islas, cayos e islotes que conforman el
Archipiélago de Nuestra Señora del Rosario
se formaron hace relativamente poco tiempo, - menos de 5000 años-
debido a la actividad de antiguos volcanes de lodo que fueron levantando
el lecho submarino hasta que se dieron condiciones favorables para
el crecimiento de algas calcáreas que desarrollaron el arrecife
coralino. Con las últimas glaciaciones bajó el nivel
del mar y salieron a flote algunas áreas del arrecife, formando
las islas que, poco a poco, fueron colonizadas por manglares y por
vegetación terrestre transportada desde el continente por
las corrientes, los vientos y las aves. Con el paso de los siglos
se consolidaron los tres ecosistemas característicos de las
islas: las lagunas costeras, los manglares que las rodean y los
bosques muy secos tropicales del interior.
El
hombre llegó al Archipiélago desde tiempos precolombinos.
Según las crónicas de los conquistadores sus antiguos
pobladores hacían parte de la cultura de los mocanaes, de
la familia Karib, y basaban su subsistencia en la recolección
de moluscos y la pesca. No existen evidencias de que las islas fueran
habitadas en forma permanente antes del presente siglo, cuando -a
partir de 1950- algunos pescadores de Isla Barú, decidieron
establecerse en el Archipiélago para dedicarse a la pesca
y a la agricultura del coco. Posteriormente -a partir de los años
'70- llegaron familias prestantes de Cartagena y del interior del
país a construir sus casas de recreo y las islas empezaron
a ser conocidas como un sitio turístico de gran importancia.

Como
su nombre lo indica Isla Grande es
la Isla de mayor extensión del archipiélago de Nuestra
Señora del Rosario. Tiene alrededor de 200 hectáreas,
y en ella encontramos los tres ecosistemas característicos
de las islas: las lagunas costeras e interiores, los manglares y
los bosques muy secos tropicales. Al interior de la isla se ha trazado
un sendero de interpretación ambiental donde el visitante
podrá conocer los recursos naturales de cada uno de ellos.
Las
lagunas costeras son cuerpos de agua salobre que se constituyen
en salacuna de las especies marinas que viven en el parque como
peces, cangrejos, camarones, caracoles, medusas y en sitio de descanso
y alimentación de aves migratorias como la tanga y el pato
barraquete.
El
manglar es un bosque tropical que se desarrolla en la franja entre
el mar y la tierra en ambientes poco profundos e inundados de agua
salobre o completamente salada. Los manglares son un elemento importante
en la cadena alimenticia de los habitantes del mar, porque dejan
caer continuamente sus hojas, enriqueciendo las aguas costeras.
Dentro de sus sistemas de raíces sumergidas, muchas especies
de peces, crustáceos y moluscos encuentran protección
y alimento para desarrollarse durante sus primeros años.
Los manglares protegen las playas y la costa del oleaje evitando
la erosión. En el parque hay 5 de las 7 especies de manglar
que se encuentra en el Atlántico americano, ellas son: mangle
rojo (Rizophora mangle); el mangle blanco o bobo (Laguncularia racemosa),
el mangle negro o prieto (Avicenia germinans) y el mangle zaragoza
(Conocarpus erectus).
En
el interior de Isla Grande se encuentran manchas de bosque muy seco
tropical donde se desarrollan especies de árboles que resisten
suelos duros y pobres en nutrientes y altos niveles de sequedad
como el matarratón, el higuito, la majagua, el totumo, el
indio en cuero, el guásimo, el salazar y otros. La mayoría
son caducifolios esto significan que pierden las hojas durante el
verano para reducir su perdida de agua y poder sobrevivir durante
esta temporada seca, las hojas que caen contribuyen a mantener la
cantidad de nutrientes del suelo.
Los
habitantes de la isla utilizan algunas especies como fines medicinales,
como el matarratón y el totumo, o con fines alimenticios
como el hobo y el níspero.
En los bosque viven culebras como la mapana o la candelilla y anidan
aves como la paloma corona, los pericos, el gavilán pollero.
SENDERO
DE INTERPRETACIÓN AMBIENTAL
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El Parque Nacional Natural Corales del
Rosario y San Bernardo es un área de protección
de los recursos naturales. Cualquier intervención del
hombre puede afectar su equilibrio. Al respetar las normas
de manejo del parque, los visitantes están contribuyendo
a la conservación de los recursos naturales protegidos.
No arroje basura a lo largo del SENDERO
DE INTERPRETACIÓN AMBIENTAL.
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El
recorrido completo del Sendero dura 2 horas. Usted puede escoger
rutas más cortas, desde el hotel hasta la laguna del Silencio
donde podrá observar las aves migratorias que llegan a la
Isla. Los guías del Sendero lo orientarán.
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